El proceso de “empresarializar” a la familia es un desafío que requiere una estructura sólida y bien definida. En este contexto, los legados juegan un papel fundamental, ya que no solo representan la historia de la familia, sino que también son la base para su desarrollo y continuidad a largo plazo. Es crucial crear proyectos dentro de la empresa que permitan la participación activa de todos los miembros de la familia, ofreciéndoles la oportunidad de contribuir, desarrollarse e intervenir en los procesos clave del negocio. Estos proyectos deben ser diseñados con el objetivo de preservar y fortalecer el patrimonio familiar, fomentando un ambiente que resalte la importancia de este legado en el corazón de cada miembro de la familia exitosa.
Fortaleciendo el patrimonio familiar a través de proyectos colaborativos
Los legados, tanto tangibles como intangibles, son la piedra angular sobre la que se construye la identidad de una familia empresaria. Estos legados no solo representan un vínculo emocional, sino que también generan un impacto significativo en la base de la empresa. Aportan una ventaja competitiva, rentabilidad y longevidad, valores que son esenciales para la familia emprendedora. Participar en una visión empresarial que nace de la familia implica honrar su origen, mantener vivo el espíritu emprendedor y celebrar los logros alcanzados a lo largo de los años. Además, es fundamental actualizar los valores fundacionales que las generaciones anteriores han establecido para asegurar que el éxito se mantenga vigente.