La incertidumbre como constante en la estrategia empresarial
El año 2025 comienza con varios factores que generan incertidumbre para empresarios y directores. Aunque la incertidumbre siempre ha sido una constante a nivel estratégico en las empresas, en ocasiones se intensifica cuando las opciones no están claras y se presentan múltiples líneas de acción. En estos momentos, muchas veces se recurre a la intuición; sin embargo, el miedo y la inseguridad pueden influir negativamente, lo que hace que las decisiones no siempre sean las más acertadas.
Un balance entre intuición y racionalidad
Para enfrentar la incertidumbre y evitar ser sorprendidos por eventos imprevistos, es crucial no depender de un solo enfoque. Las mejores decisiones se toman fortaleciendo tanto el “brazo racional” como el “brazo intuitivo”. Si ya se han identificado posibles direcciones o se tiene una idea de hacia dónde podría dirigirse la situación, es esencial complementar esa intuición con un análisis racional. Esto permitirá prever las consecuencias y riesgos asociados a cada decisión.
El valor de trabajar con escenarios
Este año se presenta como una oportunidad para desarrollar escenarios estratégicos que brinden mayor visibilidad sobre las posibles líneas de acción. Trabajar con escenarios diversos ayuda a anticipar los desafíos, reducir la incertidumbre y tomar decisiones más informadas, lo que ofrece tranquilidad frente a los retos que puedan surgir en los próximos meses.