Liderazgo sin fisuras

Seguramente, tu empresa tiene el objetivo de alcanzar una posición de superioridad ante la competencia, de crear diferenciadores para los clientes. Una compañía está en búsqueda permanente de la excelencia: en sus procesos, sus capacidades, su modelo de servicio, la forma en la que crea relaciones con sus clientes y en la que genera valor económico.

No obstante, el trabajo más relevante de la Alta Dirección es liderar personas para el logro de los resultados. Bien decía Peter Drucker que el trabajo directivo consiste en preparar a la gente para el desempeño. El liderazgo es un reconocimiento que te brinda un mercado, cliente o usuario. No es un regalo, es consecuencia de actuar bien y tiene una dimensión objetiva (el trabajo bien hecho) y una subjetiva (la persona o cliente que reconoce cualidades superiores en ti).

Construir un modelo de liderazgo toma tiempo, mantenerlo exige constancia. Destruirlo, en cambio, es fácil. Cualquier fisura se convierte en fractura y reconstruir la credibilidad es uno de los aspectos más complejos. Un líder y su liderazgo se fisuran cuando se dan cinco condiciones:

  1. INCONGRUENCIA: Cuando razón y acción no se dan de manera síncrona, difícilmente se respeta a quien lidera. ¿De qué serviría plantear que tu empresa está centrada en el cliente cuando, en tu actuar, es sólo un medio para generar más transacciones?
  1. AUTORITARISMO: La empresa es una comunidad de personas con capacidades y puntos de vista valiosos. Los modelos basados en autoritarismo no están vigentes. La participación de los colaboradores no es un cliché, sino un mandato. Es el reconocimiento del valor de la persona y de su capacidad de participar y enriquecer la empresa.
  1. AFERRAMIENTO: El poder es un veneno que nos aferra a un aislamiento y al ejercicio de una autoridad mal entendida. El aferramiento al control, al dominio o a la imposición, es una de las fisuras que provoca mayor dolor en los demás.
  1. ENCUMBRAMIENTO: Llegar a la cumbre no es negativo. Pensar que siempre deberé estar allí, es un defecto. En su libro El líder, el maestro y tú, Siong Guan Lim, presidente de la sociedad de inversión del gobierno de Singapur, sugiere que el verdadero líder es quien prepara, no sólo para el desempeño, sino el que está pensando en tener un equipo mejor preparado que su propio líder.
  1. FRAGMENTACIÓN: Es difícil pensar que un líder actúe bajo determinados criterios en ciertas facetas de su vida y de una manera opuesta en las otras. Sin unidad de vida no hay verdadero liderazgo. Liderazgo sin fisuras es un itinerario de vida, de lucha personal ante nuestros propios defectos y debilidades. Nadie ha dicho que ser CEO es un puesto, una etiqueta o un título fácil de llevar. El CEO es ejemplo. Liderar personas no es una técnica, es el ejercicio cotidiano de buscar hacer algo valioso (una gran empresa) e intentar ser mejor director (una mejor persona).

*Publicado originalmente en Expansión