Encuentro Pensar y Vivir la Familia

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Por Arturo Picos Moreno
Profesor

“Hoy en día es urgente, como padres, preguntarnos con respecto a la educación ¿qué quiere el gobierno para nuestros hijos y qué es lo que queremos nosotros para nuestros hijos?”. Así se expresó Katherina Rothweiler, una de las panelistas del encuentro “Pensar y vivir la familia”, realizado el pasado 18 de agosto, a convocatoria de la Cátedra UP-IPADE Carlos Llano.

Bajo la estructura de dos mesas panel, esta actividad se llevó a cabo en la sede del IPADE en la Ciudad de México. Con  la participación de diez expertos en el tema de la familia, todos desde distintas vocaciones y profesiones, se abordaron cuestiones que provocaron la atención y participación de un grupo numeroso de hombres y mujeres de negocios, involucrados también en su papel de padres y madres de familia.

“¿Cómo pensar la familia?: sobre el debate intelectual en torno a la familia” fue el tema de la primera mesa, en la que participaron como panelistas Mariana Vera, directora del  Centro Tepeyac Woman’s Center en Washington DC., Enrique Gómez Serrano, ex consultor internacional de McKinsey, Fernando Ontiveros, Doctor en Inmunología por la Universidad de Rochester, Alejandro Armenta, Director del Centro de Investigación de Filosofía y Empresa del IPADE y Claudio Calabrese, Profesor investigador del Departamento de Humanidades de la Universidad Panamericana Aguascalientes.

Bajo la conducción del Doctor en Filosofía por la Universidad de Konstanz, Alemania, el profesor Fernando Galindo, esta primera mesa inició con la intervención del Dr. Claudio Calabrese, quien destacó que “el fenómeno de la filiación entró en crisis en la época moderna” e instó a los asistentes al evento a re descubrir a la familia desde su raíz. Por su parte, Fernando Ontiveros se refirió a las dificultades para educar a los hijos en la fe religiosa, en un ambiente como el de Estados Unidos. “Hoy en día pareciera que ser ateo es la condición para ser científico” apuntó, “lo cual es resultado de que la familia en esa sociedad viva en un ambiente relativista, donde creer en Dios se toma como símbolo de poca inteligencia”.

Alejandro Armenta hizo referencia, durante su participación, a los mensajes que ha podido recoger de su experiencia en las aulas del IPADE, de entre los que destacan el del marcado interés que manifiestan los participantes por el tema del amor como vocación fundamental del ser humano, y el del desequilibrio que se da entre la fuerza motriz del amor y la del trabajo, en detrimento del primero. En su turno, Enrique Gómez Serrano subrayó la importancia de que las empresas apoyen a sus empleados y colaboradores para que estos puedan pasar tiempo con su familia; en esta línea fue particularmente interesante lo  que compartió de su papel como  consultor para la firma McKinsey y los retos que vivió para conciliar la difícil relación entre trabajo y familia. Para finalizar las intervenciones de los panelistas de la primera ronda, Mariana Vera se refirió a la difícil experiencia de prestar asistencia integral a mujeres -de origen hispano principalmente- en situaciones límite (violencia intrafamiliar, embarazos no deseados, violación, etc.), en una sociedad como la norteamericana, donde los pilares familiares de la permanencia del matrimonio y la fecundidad del mismo se han visto tan atacados.

La conducción de la segunda mesa panel estuvo a cargo de la profesora María del Carmen Elvira, Maestra en Filosofía por la UNAM. El título de este segundo diálogo fue “¿Cómo “hacer familia” en el contexto contemporáneo?” para el que se contó con la participación de Katherina Rothweiler, Bachiller en Ciencia Política y Gobierno por la Universidad del Rin Friederich-Wilhelm en Bonn, Alemania,  Luz María Cruz de Galindo, Maestra en Trabajo Social por la UNAM, Rafael Hurtado, Doctor en Gobierno y Cultura de las Organizaciones por el Instituto Empresa y Humanismo de la Universidad de Navarra, María Elena García Peláez,  Directora de la Facultad de Filosofía de la Universidad Panamericana, y Jorge Merodio, profesor del área de Factor Humano en el IPADE.

La maestra Luz María Cruz de Galindo subrayó la importancia de la reiteración como rasgo  fundamental de la vida cotidiana en la familia, pues de ello depende la coherencia y la fidelidad a los principios que dan sentido a los acontecimientos. Pasar tiempo con los hijos, enfatizó, es una experiencia de la que ninguna madre habrá de arrepentirse jamás, y que tiene grandes consecuencias en el desarrollo de los hijos. Katherina Rothweiler, Directora de Vinculación Internacional de Red Familia, se refirió, en su oportunidad, al duro trabajo que se libra en las Naciones Unidas para combatir los distintos ataques contra la institución familiar que se perpetran a través de la legislación internacional. Puso particular énfasis en la importancia de hacer comunidad, a través de convocar, fuera del ámbito intrafamiliar, a quienes concuerden con la propia concepción de vida, para reforzar los esfuerzos formativos que se hacen en la educación de los hijos. Por su parte, el Dr. Rafael Hurtado destacó la importancia del retorno al hogar. Las familias no solo necesitan una madre presente sino también “un hombre que ame su casa”. Hizo referencia de modo especial a la relevancia de recuperar la capacidad de ser padres, tarea que vinculó de modo particular a la valoración del trabajo doméstico.

Jorge Merodio, a partir de su experiencia como Director del Centro de Formación Familiar del Centro Escolar Cedros, compartió sus conclusiones sobre la necesidad que tienen los hijos de sentirse parte activa de una familia. “Los niños tienen un buen rendimiento en la escuela cuando forman parte de la dinámica familiar”. Tareas sencillas de las que se les responsabiliza con encargos a realizar en el hogar desarrollan capacidades como su conciencia y su gratitud. Finalmente, la maestra María Elena García Peláez transmitió lo que ha aprendido a partir de ser una madre que trabaja en el ámbito laboral de la investigación académica. Hizo notar algunas inequidades que persisten en este campo de trabajo entre el trato a los varones y el que se presta a las mujeres, especialmente si son madres de familia. También refirió algunas de las dificultades para hacer compatible el papel formador dentro de la familia y el acceso y dedicación a estudios de posgrado El ambiente hacia la familia resulta hostil, y los retos que conlleva deben ser asimilados por la persona que decide dedicarse a ello.

Clausuró el encuentro el Dr. Arturo Picos, director de la Cátedra, citando las siguientes palabras del Dr. Carlos Llano: “La familia es el centro de la libertad, el lugar propio de su desarrollo y expansión, porque es el caldo de cultivo de los tres componentes que constituyen la esencia de la libertad: la capacidad de compromiso, la capacidad de renuncia y la capacidad del don de sí… La familia es la alternativa del futuro, si sabe ejercer la libertad de que es maestra.”

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